La Ruta Barragán: Un recorrido por sus casas de Guadalajara

Detalle de torreón, Casa González Luna (1928)

Mapa de las casas del recorrido:

https://www.google.com/maps/d/u/0/edit?mid=1bAir-ommDG19BgSH5BEKQQpp0hJOdAaN&ll=20.673836127432423%2C-103.36322475&z=14

Un buen día, recibí una llamada de una maestra de arquitectura, que en quebrado español, me dijo: «Hola, vengo con un grupo de arquitectos franceses. Cada año hacemos un viaje a un país para ver su arquitectura. Esta vez estamos en México, y en Guadalajara nos interesa conocer la arquitectura de Luis Barragán. Usted puede organizarnos un recorrido por sus obras?». Nunca había hecho uno, pero la semana siguiente me encontré caminando junto al grupo de unos 20 arquitectos de todas las edades, recorriendo las casa de Luis Barragán.

Luis Barragán es famoso en el mundo entero por su arquitectura distinta, única, basada en las influencias tanto de su natal Mazamitla, como de las influencias moriscas, mediterráneas y europeas de sus estadías en Europa y sus lecturas de las obras de Ferdinand Bac, entre otros. El resultado, un nuevo estilo comúnmente conocido como «Escuela Tapatía», por la influencia que Barragán, entre otros arquitectos de Guadalajara, tuvieron a finales de la década de 1920 y principios de 1930. (Lean aquí sobre la «Escuela Tapatía«).

Luis Barragán Morfín trabajó en Guadalajara durante la primera etapa de su carrera, su etapa más regionalista, antes de mudarse a la Ciudad de México. Estos años, de 1927 a 1934, produjeron algunas de sus obras más características del estilo Tapatío, que aunque no son sus más populares internacionalmente, si son las que definieron definitivamente su estilo en el mundo.

El Recorrido

Detalle de escalera, Casa Robles León (1927)

Comenzamos el recorrido en la que es considerada su primera obra: La Casa Robles León (Madero 607, esquina Pavo, Zona Centro). Aunque se trata de una remodelación de una finca existente, Luis Barragán, de tan sólo 25 años, comienza a expresar su estilo único en esta casa, encargada por el Licenciado Emiliano Robles León al joven Luis, hijo de uno de sus clientes. Destacan aquí las carpinterías, los aplanados lisos y el uso de teja vidriada que se repetiría a lo largo de su obra Tapatía. Por fuera, la casa parece una típica construcción ecléctica, y es propiedad privada, por lo que, con suerte, les dejarán entrar tocando a al puerta y pidiendo el favor.

Fachada, Casa para alquiler para el Lic. Emiliano Robles León, 1934

La siguiente parada en el recorrido es tres cuadras al poniente, la casa de la calle Marcos Castellanos 128, frente al Parque Juárez. Este parque es también conocido como Parque Rojo que, dicho sea de paso, fue también diseñado por Luis Barragán en el sitio donde anteriormente estuvo la Penitenciaría de Escobedo. Esta casa fue también diseñada y construida para el Lic. Emiliano Robles León en 1934, y fue la última obra residencial del arquitecto en Guadalajara.

Claramente se aprecia la evolución del estilo de Barragán, más moderno pues deja de lado el ornamento para concentrarse en líneas más rectas, muros lisos y balcones que se asemejan más al Bauhaus que al regionalismo mediterráneo. La teja desaparece, aunque las carpinterías todavía nos recuerdan a su obra temprana.

Fachada; Casa Estudio José Clemente Orozco, 1934

Media cuadra al poniente, sobre la calle de López Cotilla, nos topamos con la más moderna casa de Luis Barragán en Guadalajara, La Casa-Estudio para el artista José Clemente Orozco (López Cotilla 814). Ésta muestra un claro ejemplo de la evolución que tuvo el arquitecto en menos de diez años, desde su primera obra en 1927. La casa muestra una fachada sobria, que apenas se abre a la calle, y que en vez de ello se ilumina y ventila principalmente a través de un patio central al que todas las habitaciones se comunican.

Esta casa se conserva en muy buen estado, su fachada ha sido apenas modificada. Destaca el pequeño jardín frontal elevado, creando una sutil pero decisiva separación con la banqueta que brinda mucha privacidad; el contraste del color de la herrería y las geometría sencilla de la composición, con solo tres vanos, el último hacia la azotea.

Casas Robles Castillo, 1928

Continuamos caminando al poniente cuatro cuadras, y luego una al norte hasta llegar a la calle de Argentina esquina con Av. Vallarta. Las Casas Robles Castillo (Av. Vallarta 1095 y calle Argentina 27). Considerada la primera obra completa de Luis Barragán, la casa en Av. Vallarta 1095 se mantiene hoy desocupada después de varios años de no encontrar un uso constante. Su hermana de fecha un poco posterior, la casa de Argentina 27, se mantiene casi intacta y sigue funcionando, tras 90 años, como casa habitación.

Cuando en 1926 el Dr. Robles Castillo pidió a Barragán la construcción de una casa para renta, se trataba de su primer encargo completo, a los 24 años de edad, proyecto que completó en 1928 un poco después de terminar su primera obra para el Lic. Robles León. En estas casas podemos ver la expresión completa del arquitecto, mostrando sus característica arquitectura regionalista. Elementos característicos de Barragán son evidentes, como el uso de la teja, los arcos de medio punto, los zaguanes y en el interior también, como la carpintería. Incluso, el Dr. Robles Castillo permitió, al igual que el Lic. Robles León, que el joven arquitecto diseñara los muebles, muchos de los cuales son copia de los que diseñó para su primera obra.

Detalle de ventana, Casa de alquiler para el Lic. Robles León, 1929

Continuando hacia el poniente cuatro cuadras, y doblando tres más hacia el sur, llegamos a otra de las casas de alquiler que el Lic. Emiliano Robles León encargó a Luis Barragán. Ubicada en Av. La Paz 1877, esquina con Colonias en plena Colonia Americana, fue encargada al arquitecto Luis Barragán por el Lic. Emiliano Robles León. Seguramente encantado con el resultado de la remodelación de su propia casa, el abogado mandó construir a Barragán esta casa y otra ubicada sobre la misma Av. La Paz esquina con la calle Progreso en 1929, con el propósito de arrendarlas.

Hoy en día, la casa funciona como hotel boutique, aunque lamentablemente es notorio que los propietarios no han entendido la importancia de la obra en que se encuentra su hotel, y por lo tanto el sentido estético que una obra patrimonial como este debería tener se encuentra completamente ausente. Aún así, entre los excesivos rótulos, lonas y selecciones de color de la fachada, es posible ver algunos detalles que revelan la autoría de Barragán, y algunos de sus conceptos elementales presentes en su trabajo posterior. Debemos recordar que ésta casa fue una de sus primeras obras, apenas dos años después de comenzar su carrera con la mencionada Casa Robles León.

Fachada, Casa González Luna (1928)

Unas cuadras al sur-poniente, pasando Av Chapultepec, vemos la que es quizá la mejor obra de Luis Barragán en Guadalajara: La Casa González Luna (Efraín González Luna 2058).

Efraín González Luna fue un distinguido jalisciense, político y maestro, que encargó al joven arquitecto su casa en lo que antes era la Calle Bosque, y que a raíz precisamente de esta casa y su prominente habitante hoy se llama Efraín González Luna. En esas épocas, la casa estaría ubicada casi en los límites poniente de la ciudad, donde Barragán y otros arquitectos experimentarían con el nuevo estilo a la postre llamado «Escuela Tapatía». La casa es el mejor ejemplo de la arquitectura regionalista de Barragán, donde destaca sobre todo el diseño de los patios y el jardín posterior, con el uso del agua, materiales, asoleamientos, pérgolas y demás elementos que lo hicieron famoso.

Hoy la casa es propiedad del ITESO, la universidad jesuita de Guadalajara, que compró la casa de la familia de Don Efraín y encargó su restauración al arquitecto Juan Palomar Verea en 1999. Se puede visitar consultando horarios aquí: https://cultura.iteso.mx/casa-iteso-clavigero

Fachada, Casa Cristo (1929)

Seguimos al norte una vez más unas cuatro cuadras para encontramos la Casa Cristo (Pedro Moreno 1612). En 1929, el Licenciado Gustavo R. Cristo, entonces presidente municipal de Guadalajara, le encargo a Barragán su casa habitación. Claramente influenciado por sus viajes a Granada y Córdoba unos años atrás, la Casa Cristo sorprende por sus diseños de estilo morisco, sus colores vivos, y sus arcos altos y estilizados y el uso de la teja (que sería una característica importante de su obra temprana) en bardas, techos y cornizas. El manejo característico de Barragán de los colores, de la luz, de la transición de los espacios exteriores/interiores desde el porche hasta las azoteas, comienzan a aparecer. Teniendo claro el clima y los asoleamientos del sitio, el arquitecto crea un espacio estéticamente externo, pero arquitectónicamente apto al lugar y a la época.

Puertas, ventanas, canceles, pisos, todos ellos diseñados por el mismo arquitecto componen un diseño ecléctico, estilizado mediante diseños geométricos y el uso del muro, el enjarre y el color como elemento clave. Los naranjos, arrayanes y nísperos de los patios nos recuerdan algunas de las especies también encontradas en los jardines del Generalife.

Desde 1988, la Casa Cristo es propiedad del Colegio de Arquitectos del Estado de Jalisco, que ha mantenido la casa en buen estado pero por falta de fondos no ha podido devolverla a su estado original. A pesar de ello, en 2004 la construcción fu declarada Patrimonio Artístico de la Nación. Existe desde 2009 un proyecto para convertirla en museo.

Detalle de ingreso, Casa Franco (1929)

Culminamos el recorrido con la Casa Franco (Av. La Paz 2207). La casa muestra las claras influencias que Barragán tenía aún frescas de sus visitas entre 1925 y 1926 a Europa, en especial a La Alhambra, donde las formas y estilos moriscos son notables, en especial en el diseño de patios, carpinterías y puertas, y en general en el manejo de la luz. Una muestra de esto en la Casa Franco, es la techumbre sobre la puerta de entrada, donde los soportes del tejaban nos recuerdan a las muqarnas utilizadas en los medios arcos en la arquitectura morisca. Están también presentes rasgos de la arquitectura vernácula mexicana, especialmente aquellas influencias que Barragán adquirió observando las construcciones en Mazamitla, como la teja, omnipresente en las primeras obras de Barragán, en especial en color verde y terminado vidriado.

En esta casa destaca también el enjarre, del tipo utilizado en la Casa Cristo (del mismo año), así como los detalles en madera en ventanas y el cancel de ingreso; estas formas logradas ya en su primera obra, la remodelación de la casa de Madero 607. Elementos que también se repiten de otras obras, son las bancas adosadas al muro (Casa González Luna), los tejabanes falsos superpuestos en pretil (Casa Robles León) y las falsas ventanas (Casa Cristo). La casa y la finca contigua sobre la Calle de Simón Bolívar, fueron encargadas al joven arquitecto Barragán por el Sr. Ildefonso Franco, superintendente regional para la Compañía de Seguros La Nacional, como casa para renta. 

La Casa Franco forma parte del conjunto del Hotel Demetria, un edificio contemporáneo proyectado y propiedad del arquitecto Iván Cordero. En su interior se encuentra una interesante biblioteca y galería de antigüedades (que también están a la venta). Un excelente lugar para tomar un café o un cóctel después del largo recorrido! Y, aprovechando que estamos aquí no podemos dejar de visitar la Casa Quiñones, considerada la primera residencia moderna de la ciudad, y obra del arquitecto Pedro Castellanos Lambley.

Un comentario en “La Ruta Barragán: Un recorrido por sus casas de Guadalajara

  1. Al parecer hay una casa de Barragan en Chapala a una cuadra de la Iglesia de San Francisco.
    Se ve que tiene tiempo abandonada.
    Sería muy bueno que el gobierno o el dueño la restaurara.

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