
Guadalajara Moderna / Jardines del Country
MERCADERES 2043
Entre Circunvalación División del Norte y Calle D-2
Autor: No documentado
Propietario Original: No documentado
Año de construcción: aprox. 1975
A veces, la ciudad nos sorprende con curiosidades arquitectónicas que, si bien no se alinean con ningún estilo reconocible, son elocuentes ejemplos de las idiosincrasias y las variadas formas de pensamiento que construyen una ciudad. Así encontramos, escondida en la colonia Jardines del Country, esta construcción de departamentos que combina una arquitectura tradicional, casi anodina, con elementos escultóricos de piedra que parecen brotar de sus muros, como si algún extraño virus de medievalización europea hubiera infectado aquella construcción setentera.
Al parecer, dos edificios independientes fueron construidos —o intervenidos— por la misma mano. La construcción más al oriente presenta una especie de Columna de Trajano doméstica, adosada a la fachada y cubierta de escenas y personajes que parecen contar historias fantásticas. El león alado de Nimrud, evocación de aquellas criaturas protectoras de los antiguos palacios asirios, destruidos por ISIS en 2015, sobrevive aquí discretamente junto a cabezas prehispánicas, dioses griegos, obispos y hasta un Sancho Panza cargando en brazos al viejo y débil Quijote.
El edificio vecino presume sus propios escudos y emblemas heráldicos, con águilas bicéfalas, como si los mismísimos Habsburgo hubieran decidido habitar estas unidades residenciales. Los balcones, revestidos de cantera, se adornan con símbolos geométricos trilobulados, hojas de acanto y otros motivos que parecen llegados de algún palacio europeo. Las cabezas del caballero y del conquistador aparecen también, una a cada lado, custodiando el extraño reino doméstico.
Todo ello resulta aún más insólito por encontrarse aquí, en medio de una arquitectura residencial de los años setenta, entre cables, automóviles y la vida cotidiana de la colonia. Nadie parece haberle explicado a este edificio que pertenecía a su tiempo.
Quien pase por aquí, pare y admire el trabajo en piedra, y recuerde que el ornamento no sólo es adorno: es historia, es relato y es magia.



