
Guadalajara Moderna / Arcos Vallarta
VALLARTA 2650
Esquina Arcos
Autor: No documentado
Propietario Original: Posiblemente Justino Mejorada
Año de construcción: aprox. 1945
Dominando una de las esquinas más emblemáticas de la ciudad, con vista franca al monumento de Los Arcos —autoría de Aurelio Aceves—, se desplanta esta residencia de estilo Colonial Californiano o, como me gusta llamarle, «Estilo Polanco», construida alrededor de 1945. La casa, hoy una oficina comercial, es uno de los mejores —sino el mejor— ejemplos del estilo en Guadalajara, al nivel en detalle y escala con los mejores de la mencionada colonia en la Ciudad de México, donde fue muy popular.
La casa, que está en la pura esquina, tiene una hermana del mismo estilo, factura y escala, si bien su partido arquitectónico, al no ser esquina, no es tan espectacular (ver Vallarta 2648). Esta residencia, de tres niveles más medio sótano, se desplanta sobre un predio de aproximadamente 800 metros cuadrados. Cuando esta casa se erigió, casi al lado del edificio del Instituto de Meteorología de la Universidad de Guadalajara (que data de mediados de la década de 1920), era de las primeras casas en la zona. Los famosos Arcos, monumento clásico de la Perla Tapatía, se inauguraron en 1942 para celebrar los 400 años de la ciudad y se ubicaban en esa época en las afueras de la urbe, con la glorieta de La Minerva, que hoy está a un par de cuadras, a unos distantes 15 años de aparecer.
La característica más notable de la casa, como en muchas del estilo, es el trabajo de cantera alrededor de los marcos de puertas y ventanas, y sobre todo el de la entrada principal. Ésta además se une con un balcón semicircular, sostenido por un cul-de-lampe tallado de gran calidad, sin duda por algún artesano traído de la capital para este propósito, pues fue allá donde el estilo se desarrolló con mayor claridad. El resto de las ventanas de la casa tienen el mismo tratamiento, combinando columnas salomónicas, arcos trilobulados, capiteles compuestos y todo tipo de decoraciones vegetales y florales como parte de la talla. Un mirador-terraza remata la casa, cuya asimetría la hace parecer de escala monumental.
Por un costado, sobre la avenida Arcos, la entrada de servicio lleva a las habitaciones secundarias e incluso a lo que podría ser una casa de huéspedes adosada a la principal, sin tanto ornamento pero de excelente factura. Destaca su planta semicircular, que muestra unos ventanales curvos que se asemejan más al funcionalismo arquitectónico que al colonial, mostrando esta casa efectivamente casi dos estilos arquitectónicos distintos y casi opuestos en un mismo conjunto.
Aunque modificada para albergar un giro comercial y oficinas, la casa mantiene sus detalles exteriores y algunos interiores, como la gran escalera principal, en excelente estado de conservación.







