
Guadalajara Moderna / Arcos Vallarta
MORELOS 2265
Entre Duque de Rivas y Emilio Castelar
Arquitecto: Desconocido
Propietario Original: Desconocido
Año de construcción: aprox. 1955
Una de las casas mejor logradas de la calle de Morelos, donde todavía sobreviven varios buenos ejemplos de arquitectura moderna residencial, es ésta. Su característica más notable es la ventana curva de estructura metálica ligera, que contrasta, pero al mismo tiempo complementa, los ángulos rectos del resto del volumen.
La doble columna tubular de acero le da un aire de ligereza al pórtico, mientras que la combinación de azulejo, aplanados de enjarre, cantera y piedra hace que la fachada tenga una lectura honesta y claramente material. El muro bajo de piedra braza que circunda el jardín frontal, rematado con una herrería sencilla, establece un límite físico con la calle, pero sin cancelar la relación visual entre la casa y el exterior.
Como era típico en muchas casas modernas de la época, el nivel principal se eleva ligeramente sobre una cochera de baja altura, generando una especie de mezzanine habitacional. Las escaleras curvas conducen hacia el vestíbulo y, junto con la ventana redondeada, forman un gesto de recibimiento: una especie de embudo que dirige la mirada hacia la puerta principal.
Destaca también el contraste entre el gran paño superior revestido con azulejo claro, casi como una retícula, y el volumen bajo de la ventana curva, mucho más transparente y ligero. La fachada trabaja con pocos recursos, pero bien colocados: planos limpios, herrería delgada, piedra aparente, una marquesina profunda y una jardinería frontal que todavía conserva la lógica doméstica de la casa.
La construcción se encuentra en muy buen estado de conservación exterior. Más que una pieza aislada, forma parte de un conjunto de dos casas y, a la vez, de una secuencia mayor de residencias modernas que aún permanecen en este tramo de la calle de Morelos, testimonio de una etapa en la que Arcos Vallarta consolidó una arquitectura doméstica sobria, funcional y cuidadosamente diseñada.
La casa de 4 recámaras fue probablemente construida para la familia Ortiz Gallart.* Para 1991, la casa se rentaba ya para oficinas o uso comercial.**
*El Informador, 31 de mayo de 1960
**El Informador, 19 de mayo de 1991.


