
Guadalajara Romántica / Centro Histórico
DONATO GUERRA 180
Entre López Cotilla y Madero
Autor: Desconocido
Propietario Original: Desconocido
Año de construcción: aprox. 1900
Esta casa de la calle Donato Guerra muestra cómo una fachada puede conservar buena parte de su carácter original mientras el interior se adapta a otros usos y formas de habitar.
La hemeroteca de El Informador permite reconstruir parte de su historia. En 1935 vivía aquí Teodoro Collignon. Él y su hermano Eduardo fueron socios de «Eduardo Collignon y Cía.»; Teodoro se incorporó al negocio tres años después que su hermano y, para diciembre de 1889, la compañía contaba con un capital social de 17,000 pesos (1). La firma tenía un almacén de efectos extranjeros y se dedicaba a la importación, la exportación, las comisiones y los negocios de banco. Los hermanos prosperaron y se integraron a la vida social de Guadalajara. Eduardo, además, fue uno de los fundadores de la Cámara de Comercio de la ciudad en 1888. En 1950, Amalia Collignon Esqueda todavía vivía en esta casa, donde ese año organizó una fiesta para su sobrina.
La casa, de dos plantas y estilo ecléctico propio del Porfiriato tardío, tenía originalmente un patio central y otro posterior, alrededor de los cuales se distribuían las habitaciones. En la fachada, las pilastras marcan el ritmo de los vanos y sostienen una cornisa de pronunciadas ménsulas. Tres balcones de hierro forjado ocupan la planta alta: el central se extiende sobre varios vanos y los laterales enmarcan la composición. Sobre las ventanas aparecen elaborados escudos ornamentales de argamasa; otro corona el lugar que ocupaba la puerta principal. Un pequeño remate con óculo acentúa el eje de la fachada.
La puerta principal fue clausurada y eliminada, y las ventanas originales se sustituyeron por otras de hierro que desentonan con el conjunto. Los cables, los letreros de gran tamaño y el amarillo intenso también le restan elegancia. Desde los años ochenta funciona aquí una escuela de inglés. Abajo se presenta una propuesta de restauración que conserva ese uso, devolviéndole un poco de la elegancia que seguramente la casa ostentó durante sus años dorados en las primeras décadas del siglo XX..
(1) Sergio Valerio Ulloa, Empresarios extranjeros en Guadalajara durante el Porfiriato, Universidad de Guadalajara, 2002.



