Manzano 37

Manzano 37, fachada (foto: Xavier Iturbide, 2026)

Guadalajara Romántica / Centro Histórico

MANZANO 37

Entre Libertad y Leandro Valle

Arquitecto: Desconocido
Propietario Original: Desconocido
Año de construcción: aprox. 1920

Uno de los mejores ejemplos recientes de restauración de una finca histórica en una de las zonas más difíciles del Centro Histórico de Guadalajara. La casa en Manzano 37 — apenas una cuadra al poniente de la Av. 16 de Septiembre — se levanta como testimonio de lo que el respeto al patrimonio, la voluntad y el amor por la ciudad pueden lograr cuando se aplican con seriedad.

En un predio de aproximadamente 200 metros cuadrados se levanta esta casa que probablemente tuvo un origen anterior, quizá del siglo XIX, pero cuya fachada actual corresponde claramente a una reforma de alrededor de 1920. La finca estuvo anunciada en venta en 2015; las fotografías de aquel momento muestran el deterioro severo en que se encontraba: aplanados desprendidos, pretil dañado, balcones erosionados, carpinterías en mal estado, interiores abandonados y una escalera que apenas dejaba ver su antigua dignidad. Sin embargo, mantenía casi todas sus características arquitectónicas originales, lo que la convertía en una candidata ideal para una restauración rigurosa. Es difícil imaginar las dificultades técnicas, los costos y la paciencia que debieron enfrentar sus compradores para rescatarla, pero el resultado es admirable.

La fachada se distingue por su composición asimétrica, coronada por un pretil sobredimensionado con grandes almenas, remate central y dos leones encontrados que vigilan la calle desde la azotea. Debajo corre una franja ornamental de arcos trilobulados, de clara inspiración neomudéjar, que le da unidad al segundo nivel. La casa conserva tres vanos altos en planta alta, enmarcados con molduras geométricas, y dos balcones pesados de material: uno individual y otro corrido bajo dos ventanas. En planta baja, una puerta y tres ventanas estructuran el frente, con guardapolvos superiores quebrados y molduras que refuerzan el ritmo vertical de la fachada.

Por dentro, la finca presenta la clásica planta en “L”, organizada alrededor de patios, con columnas, corredores, habitaciones profundas y una interesante escalera de bóveda flotante. Las fotografías antiguas dejan ver muros descarnados, tabique expuesto, humedad, pintura perdida y ornamentos apenas sobrevivientes; también muestran que la casa aún conservaba suficientes elementos para entender su carácter original. El tipo de tabique y varios detalles constructivos ubican la intervención principal de la finca en las primeras décadas del siglo XX.

En 1935, la casa de “cuatro piezas” estaba anunciada en venta por $900.00 pesos.* En 1958 apareció nuevamente en venta, ahora descrita como casa de “veinte cuartos, propia asistencia”, lo que sugiere su adaptación posterior a usos más intensivos, como ocurrió con tantas fincas del Centro.

Enhorabuena a los propietarios que invirtieron sangre, sudor, lágrimas y buen dinero en devolverle un pedazo de dignidad a la calle de Manzano y a esta zona del Centro Histórico. En una ciudad donde demasiadas casas similares siguen cayéndose en silencio, Manzano 37 demuestra que restaurar no es nostalgia: es una forma concreta de reconstruir ciudad.

*El Informador, 06-03-1935


Manzano 37, conjunto (foto: Xavier Iturbide, 2026)

Manzano 37, fachada previo a la restauración (foto: 2015)
Manzano 37, interior previo a la restauración (foto: 2015)
Manzano 37, interior previo a la restauración (foto: 2015)
Manzano 37, azotea previo a la restauración (foto: 2015)

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